Esta marca 'hackeó' las leyes de automoción de California

Los fabricantes de automóviles nunca han tenido especial simpatía por el riesgo. Tampoco suelen encajar bien que la normativa les marque el camino, ya sea obligándoles a producir más coches eléctricos de los que pueden vender o a incorporar sistemas anticontaminación cada vez más complejos. Especialmente cuando esas exigencias no encajan con sus objetivos industriales o comerciales.