El Estado español ha negado que las bases andaluzas de Morón y Rota presten asistencia a Estados Unidos en su ataque a Irán. El Gobierno defiende que solo puede hacerse cuando se actúa dentro de la legalidad internacional y, en este caso, no se trata de una operación formal de la OTAN. Pero esa decisión no evita que el conflicto tenga efectos en casa. El primer frente es el económico.