La reconfiguración del mapa geopolítico de Oriente Medio atraviesa una fase crítica marcada por tres acontecimientos que han alterado profundamente el equilibrio de poder en la región. La caída del régimen sirio, la ofensiva israelí contra Hezbolá en Líbano y los recientes bombardeos en Teherán conforman una secuencia de eventos que, según numerosos analistas internacionales, están redibujando las alianzas y las dinámicas de poder en una de las zonas más sensibles del planeta.