Entre un 7% y un 10% de las obesidad infantiles tienen una "base genética o metabólica muy fuerte". Fármacos como el Ozempic —que tienen la semaglutida como principio activo— se han demostrado eficaces y, de hecho, se utilizan en niños a partir de los 12 años. El Ministerio de Sanidad solo lo financia cuando está prescrito para la diabetes tipo dos, pero no para la pérdida de peso u obesidad. El Wegovy, indicado para esto último, tampoco está financiado por el sistema nacional de salud. En niños de seis años con obesidad, está indicado el Saxenda, que lleva liraglutida y, como los anteriores, tampoco está financiado. Estos medicamentos se usan en pediatría desde enero de 2025.