Hace más de 30 años el Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres cedió un local de casi 400 metros cuadrados a la Mancomunidad Tajo Salor. Los problemas iniciaron cuando llegado el momento, la corporación se negó a abonar los gastos de comunidad que genera el local, haciendo a su vez caso omiso a los requerimientos del Ayuntamiento.