Fran Agudo, el ceramista que hace vajillas para restaurantes con Estrella Michelín: "Me da igual trabajar para Casa Paco que con un restaurante de estrella"

El oficio de alfarero, un arte tradicional que ha estado en riesgo de desaparición, vive un nuevo auge gracias a artesanos como Fran Agudo. Este ceramista de Puente del Arzobispo ha reinventado por completo su taller, heredado de su padre, para adaptarse a los nuevos tiempos. El punto de inflexión fue su encuentro con el chef Carlos Maldonado, ganador de MasterChef 3, un momento que, según relata, "cambió" su vida y su trabajo, orientándolo hacia la alta cocina. La propuesta de Agudo se aleja por completo de lo convencional. Sus creaciones son piezas exclusivas y personalizadas para cada restaurante, auténticas obras de arte que sirven como lienzo para los platos de alta cocina. Él mismo reconoce que "todo lo que me piden no es convencional". Esta originalidad es su seña de identidad, independientemente de si el cliente tiene una estrella Michelin o no. "Para mí me da lo mismo trabajar para Casa Paco que para trabajar con un restaurante que tenga estrella", afirma, destacando que el único requisito es la búsqueda de una pieza original. Entre sus obras más sorprendentes se encuentran la cabeza de un Don Quijote hueca donde se emplata levantando la bacía, un demonio que sostiene una bolita picante, la cabeza de un pato emergiendo del agua, el cráneo de un cordero para un plato de Maldonado o la cola de una sirena para un restaurante de Santander. La lista de creaciones singulares es interminable y refleja un proceso creativo constante y desafiante. El cambio, que comenzó a gestarse en 2018, se consolidó en 2020. Agudo cambió el barro por el gres, renovó por completo la infraestructura de su fábrica y, lo más importante, su enfoque de negocio. El taller ha crecido exponencialmente: ha pasado de tener un solo horno a cinco y de trabajar en solitario a formar un equipo de dos personas. "Conocí a Carlos Maldonado, me compró la primera vajilla, a partir de ahí me proyectó y todo ha venido rodado", explica sobre el inicio de su exitosa andadura en la hostelería. Actualmente, Fran Agudo trabaja para una docena de cocineros con Estrella Michelín. Entre sus clientes se encuentran nombres tan reconocidos como Enrique Pérez (El Doncel), Jesús Segura (Casas Colgadas), Javier Aranda (Gaitán) o el chef portugués Rui Paula, que atesora dos de estos galardones en Oporto. A pesar del prestigio de sus colaboradores, Agudo sigue enfrentándose a nuevos retos. "Sigo recibiendo llamadas de teléfono, que cuando me piden cosas todavía no sé muy bien cómo las voy a hacer, pero, bueno, salen, salen", confiesa. Consciente de la naturaleza cíclica del sector, con sus "muchas subidas y bajadas", Fran Agudo se centra en el presente. Su filosofía es clara: "Ahora que estamos bien, aprovecho. No me planteo otra cosa, nada más que no sea disfrutar y vivir de esto y ganar dinero, que es de lo que se trata, que no deja de ser un negocio". Esta visión pragmática la compagina con la formación de nuevo talento, como la joven que actualmente aprende el oficio en su taller, asegurando que la llama de la cerámica, lejos de apagarse, brilla con más fuerza que nunca.