Ana Boyer, bloqueada en Doha a semanas de dar a luz: «Que esto termine pronto»

La tensión geopolítica en Oriente Medio ha alterado la vida de miles de familias y también la de Ana Boyer y Fernando Verdasco . La pareja permanece en Doha tras el cierre del espacio aéreo de Catar, una medida preventiva adoptada después de la escalada del conflicto en la región. Instalados desde hace una década en la capital catarí, donde han construido su hogar y criado a sus tres hijos —Miguel, Mateo y Martín—, el matrimonio atraviesa ahora un momento especialmente delicado: Ana se encuentra en la recta final de su embarazo. La llegada de su primera hija, prevista para este año, estaba rodeada de ilusión. La incertidumbre aérea, sin embargo, ha trastocado los planes inmediatos. Ante la preocupación de amigos y seguidores, la hija de Isabel Preysler ha querido enviar un mensaje de tranquilidad en sus redes sociales: «Muchas gracias por todos vuestros mensajes. Estamos bien y con la esperanza de que esto termine pronto». El cierre del espacio aéreo, que afecta a Catar y a otros países de la zona, ha provocado la cancelación de vuelos desde el pasado fin de semana. Residentes extranjeros y turistas permanecen pendientes de nuevas comunicaciones oficiales que permitan retomar la normalidad. En el caso de Ana Boyer, la situación tiene un componente añadido: el avanzado estado de su embarazo. La posibilidad de dar a luz en Doha sin poder viajar a España o recibir la visita inmediata de su entorno más cercano es ahora una opción real. Aunque la familia está asentada en la ciudad, la conexión constante con Madrid forma parte de su rutina habitual. La pareja anunció el pasado diciembre que esperaba una niña, un deseo que habían compartido públicamente con naturalidad: «Nos haría mucha ilusión que fuese una niña, aunque lo importante es que venga con salud». La confirmación llegó semanas después, y la expectación en su entorno era máxima. La crisis también ha afectado a la agenda profesional de la empresaria. Ana tenía previsto desplazarse a Barcelona para asistir a un acto vinculado a la reinauguración de Casa Codina, la «flagship boutique» de RABAT. El evento ha sido reprogramado a la espera de que la situación aérea se estabilice. Por su parte, Fernando Verdasco compartió un breve mensaje en redes agradeciendo la labor diplomática del presidente catarí en estos días de tensión. Ambos han optado por la discreción, limitándose a transmitir calma en un contexto complejo. Las autoridades españolas han recomendado extremar la cautela a los ciudadanos que se encuentran en la región, subrayando que todavía no se dan las condiciones para recuperar la actividad con normalidad. Mientras tanto, la familia continúa en Doha, pendiente de la reapertura del espacio aéreo y centrada en lo esencial: la seguridad y la llegada inminente de la pequeña. En medio del ruido internacional, el deseo es sencillo y directo, como lo expresó Ana: que todo termine pronto.