El presidente Donald Trump ha llevado a Estados Unidos a una guerra con Irán, que rápidamente se ha vuelto regional, sin ni siquiera consultar con el Congreso. Eso es inconstitucional dado que, bajo la Carta Magna, solo el Congreso puede declarar la guerra. Previos presidentes estadounidenses, por lo menos, típicamente obtuvieron autorización del Legislativo antes de incurrir en acciones bélicas mayores.