El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha asegurado que el debate sobre el aborto se ha convertido en un "chivo expiatorio que parece medir la vigencia del progresismo en el mundo occidental”. Lo ha hecho durante un desayuno informativo organizado por el diario 'La Razón', en el que ha sostenido que los “avances científicos actuales” obligan a replantear los argumentos que sustentaron las primeras legislaciones sobre el aborto Argüello ha subrayado que, a diferencia de lo que ocurría hace décadas, la medicina actual ofrece “pruebas indudables” sobre la vida del no nacido. "Cuando se aprueban las primeras leyes (...) todavía no había las ecografías que se hacen hoy", ha recordado. El arzobispo de Valladolid ha señalado que hoy se conoce el “genoma humano” y se sabe de forma "indubitable" que desde la concepción “existe un sujeto distinto a la madre”. Desde esta premisa, ha afirmado que "es una falacia hablar de derecho al uso del propio cuerpo, que estamos hablando de una vida distinta y que por tanto esto hay que abordarlo" Para el presidente de los obispos, la protección de la vida “no es solo una convicción religiosa”, sino un pilar fundamental para la convivencia. Argüello ha insistido en que "esta no es una cuestión de cristianos o no cristianos", sino de “ciencia contra fanáticos ideológicos". Respecto a la situación de los extranjeros, Argüello defendió el apoyo de la Iglesia a la regularización de migrantes, aunque precisó que su propuesta original era "más exigente" que el decreto finalmente planteado por el Gobierno. No obstante, reconoció que este apoyo no siempre es bien recibido por todos los fieles: "Veo que esta cuestión del apoyo de la jerarquía (...) a los inmigrantes no les gusta". En ese sentido, ha señalado una "suerte de doble vida" en algunos católicos que separan su fe de los criterios económicos o sociales.