El Grupo Lopesan ha desembarcado en la feria de turismo ITB de Berlín presumiendo de su fuerte vínculo con el mercado alemán, al que considera parte de su propia identidad. En el programa 'Herrera en COPE Canarias', emitido desde la capital alemana, el director general de la división hotelera, José Alba, ha subrayado la importancia estratégica de este mercado, afirmando que "Lopesan tiene ADN alemán" y recordando que "históricamente más del 50 por 100 de nuestros turistas, si miramos a muy largo plazo, han sido de nacionalidad alemana". Esta conexión, explica Alba, se remonta a la compra del grupo IFA a finales de los años 90, un histórico grupo hotelero alemán. "No solo somos receptores de turistas alemanes, también somos emisores, y somos empleadores de alemanes, somos parte de la cultura alemana", ha señalado. Este profundo conocimiento del cliente germano les otorga una ventaja competitiva única, ya que diseñan sus hoteles y servicios pensando específicamente en sus gustos y necesidades, considerándolo un "mercado estratégico a mantener". La estrategia de futuro del grupo pasa por una ambiciosa diversificación. El proyecto más inminente es la apertura en mayo de Lopesan Costa Bávaro, en República Dominicana, un gran resort de 1.035 habitaciones dividido en tres hoteles especializados: uno para familias, otro premium y un tercero 'adults only'. José Alba lo ha descrito como "la apuesta más ambiciosa y más importante y más inmediata que tenemos en el horizonte". A este proyecto le seguirá la reforma del hotel Miguel Ángel en Madrid, una apuesta por el segmento de lujo en una ciudad en plena ebullición turística que espera ver la luz en enero del 2027. Además, el grupo trabaja en la ampliación y renovación del hotel Villa del Conde en Meloneras (Gran Canaria) y en un nuevo macroproyecto familiar de 956 habitaciones con parque acuático en la misma zona, actualmente en fase de movimiento de tierras. Ante la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, José Alba ha mostrado en primer lugar una preocupación humanitaria. No obstante, desde una perspectiva económica, considera que la situación puede tener un doble impacto. Por un lado, Canarias podría verse beneficiada al posicionarse como un destino seguro y refugio, atrayendo a turistas que descartan otras zonas. "Ya tenemos bastante experiencia en Canarias, ¿no? Somos un destino muy seguro, refugio, que en casi todas las circunstancias de guerra [...] nos hemos visto de alguna manera o de otra beneficiados", ha comentado. Por otro lado, ha advertido sobre el riesgo de que la subida del precio del petróleo encarezca los paquetes turísticos y merme el poder adquisitivo de los viajeros. Esta situación, sumada a la inflación, obliga al grupo a estar "muy vigilantes en la contención del gasto" en los próximos meses y a analizar cómo afectará al precio final que paga el cliente.