Una investigación extremeña ha conseguido un avance clave para evitar que los enfermos renales entren en diálisis, necesiten un trasplante o sufran problemas de corazón. El punto de partida del estudio, cuentan a COPE, es la constatación de que los pacientes renales mueren más por problemas cardiovasculares que por patologías del propio riñón, lo que ha llevado a los investigadores a buscar nuevos elementos predictivos. El equipo, liderado por Guillermo Gervasini desde el grupo de Farmacogenética Clínica de la Universidad de Extremadura, se ha centrado en el eje endocrino FGF19 y la proteína antienvejecimiento Klotoh. Según su análisis, cuando los niveles de la FGF19 son bajos y los de la Klotoh son altos, existe un alto riesgo de padecer problemas cardiovasculares. La novedad del estudio, según Gervasini, es "haber podido combinar esas dos concentraciones y también añadir mutaciones en esos genes". "Todo eso junto nos da la posibilidad de predecir, con mejor eficacia de la que estamos haciendo ahora, qué enfermos renales van a tener más riesgo de tener un problema cardiovascular", ha afirmado el investigador. Los resultados de este trabajo, que se enmarca en una línea de investigación de una década con 14 artículos internacionales publicados, han sido portada en la revista Journal of Clinical Medicine. Sin embargo, el propio equipo subraya que es necesario completar más análisis antes de su aplicación en la práctica clínica. "Queremos tener el panorama lo más completo posible de todos los marcadores que serían útiles", ha señalado Gervasini. El objetivo es obtener una "foto un poquito más clara" para saber cuándo se podría implementar este sistema de predicción en la clínica diaria y mejorar el pronóstico de los pacientes.