Comisiones Obreras de Aragón ha presentado un informe sobre la brecha salarial de género en Huesca que revela una profunda desigualdad estructural. Según el estudio, la diferencia de sueldo entre hombres y mujeres en la provincia alcanza el 22 %, con un salario medio para ellas de 19.700 euros anuales frente a los 24.029 euros de los hombres. El sindicato alerta de que esta situación, lejos de ser coyuntural, se ha cronificado. Manuel Pina, secretario general de CCOO Aragón, ha analizado los datos de desempleo del pasado mes de febrero, que muestran una realidad preocupante. En Huesca hay 6.817 personas en paro, y la cara del desempleo en la provincia "es una cara de mujer". De esa cifra, 4.036 son mujeres frente a 2.781 hombres, concentrándose el aumento del paro especialmente en el sector servicios. La preocupación se extiende a los parados de larga duración y a los mayores de 45 años, que suponen un reto para las políticas de empleo. En la provincia oscense, este colectivo suma 3.508 personas. "Intentamos poner sobre la mesa con el gobierno la necesidad de políticas específicas para estas situaciones y trabajar en la reducción de la brecha de género en el empleo", ha señalado Pina. Mar Carrillo, secretaria de Mujer de CCOO Huesca, ha subrayado que los datos numéricos son solo la punta del iceberg. "Las mujeres continúan asumiendo más precariedad, más cargas de cuidado y menos oportunidades de desarrollo laboral y económico", ha afirmado. Esta desigualdad se refleja también en las pensiones, donde la brecha alcanza el 28,7 % en detrimento de las mujeres. El informe pone un énfasis especial en los entornos rurales, donde los servicios públicos limitados agravan la situación. En estos municipios, las mujeres mayores a menudo cuidan de otros sin recursos ni reconocimiento. Carrillo ha sido tajante al afirmar que "la igualdad no se consigue sola: se necesitan políticas decididas, negociación colectiva con perspectiva de género y servicios públicos sólidos". Sonia García, responsable de Mujer de CCOO Aragón, ha insistido en que la brecha salarial es una desigualdad estructural que acompaña a las mujeres a lo largo de toda su vida. Un dato lo confirma: "Nueve de cada diez personas inactivas por labores del hogar son mujeres". Esta desproporción en la distribución de los cuidados limita drásticamente la participación laboral femenina y perpetúa las desigualdades económicas. El informe de CCOO concluye que la desigualdad laboral en Huesca no es un problema pasajero, sino estructural. Por ello, el sindicato exige medidas concretas y decididas para garantizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en todos los ámbitos: empleo, salarios, pensiones y, fundamentalmente, en el reparto equitativo del trabajo de cuidados.