La Semana Santa de Cádiz de 2026 contará con un estreno histórico. La Hermandad de la Sagrada Cena procesionará por primera vez con el paso de palio de su dolorosa, María Reina de Todos los Santos, el próximo Domingo de Ramos. Este acontecimiento, muy esperado por los cofrades gaditanos, es el resultado de un intenso trabajo que culminará con una nueva estampa en la jornada que abre la Semana Mayor de la capital. El hermano mayor de la Cena, Manuel Barragán, ha explicado que el proyecto se materializó en un tiempo récord. "En el mes de octubre nos dimos cuenta de que podíamos dar ese paso", afirma. Aunque parecía "inviable" arrancar en solo cinco meses, la junta de gobierno decidió seguir adelante. La ilusión ha sido el motor de un esfuerzo que está a punto de convertirse en realidad, un sentimiento compartido por muchos miembros de la cofradía que no esperaban vivir este momento. "Hay gente y hermanos antiguos que, como me decían, dice: 'Manolo, yo pensaba que me moría y esto no lo iba a ver'", confiesa Barragán. El nuevo paso de palio combina elementos adquiridos y restaurados con piezas de nueva ejecución. La hermandad ya contaba con los varales antiguos de Oración en el Huerto, que han sido plateados recientemente, y adquirió una peana. Los principales estrenos son los respiraderos frontal y trasero, realizados en Ciudad Real por los talleres Orobio, y las bambalinas. El bordado del manto y las caídas ha estado a cargo de Juan Manuel Hurtado, con la colaboración de Ramón, de la cofradía de Veracruz. Muchos de estos nuevos enseres y detalles del palio se pueden contemplar en la exposición "Tras el milagro", abierta en la Fundación Cajasol de Cádiz hasta el próximo 7 de marzo. Este espacio permite a los cofrades y al público en general apreciar de cerca el trabajo realizado antes de su debut procesional. La salida de la Reina de Todos los Santos bajo palio ha supuesto, en palabras de su hermano mayor, un "revulsivo grande" para la vida interna de la cofradía. Según Barragán, hermanos que se habían mantenido más distanciados han mostrado su interés por participar activamente. "Hay hermanos que te dicen, 'oye, cuenta conmigo, ya me dispongo a salir, quiero salir con la reina'", explica. Este renovado impulso hace prever una mayor nómina de penitentes y un cortejo más amplio para el próximo Domingo de Ramos. El hermano mayor subraya la importancia de la constancia y la transparencia para lograr esta reacción. "Cuando se ve que hay motivación, que hay empuje, que las cositas creo que se van haciendo bien, pues es un motivo más para que el hermano se vaya acercando", reflexiona Barragán, quien destaca que su objetivo siempre ha sido que las puertas de la casa de hermandad estuvieran abiertas para todos. "El trabajo visible es el que te motiva", sentencia. El camino no ha estado exento de dificultades, como una "convulsa" situación con los capataces del palio que, según Barragán, ya está "estabilizada y arreglada". Superados los escollos y con la mirada puesta en el futuro, la hermandad se prepara para una Cuaresma intensa, con actos como el besamanos de la Virgen los días 13, 14 y 15 de marzo. Preguntado por lo que sentirá cuando vea a la Virgen en la calle, el hermano mayor es contundente: "Se me pone la piel de gallina. Llevo cinco meses que el teléfono hierve como una cafetera. Me muero".