En el marco del 60 aniversario de la feria de turismo ITB de Berlín, uno de los destinos decanos de Canarias, el Puerto de la Cruz, ha vuelto a mostrar su profunda conexión con el mercado alemán. Desde el programa 'Herrera en COPE Canarias', emitido directamente desde el pabellón de las islas en la capital alemana, el alcalde del municipio tinerfeño, Leopoldo Afonso, ha desgranado las claves de un destino que fue pionero en recibir turistas germanos y que hoy vive una segunda juventud. El vínculo es tan fuerte que, según ha relatado el propio alcalde, va más allá de unas simples vacaciones. Afonso ha compartido la anécdota de un turista alemán, asiduo al Puerto de la Cruz desde hace 21 años, que le confesó su mayor deseo: "se estaba planteando que, cuando llegase el momento de su jubilación, quería comprarse una vivienda y quedarse a vivir en el municipio". Para el alcalde, este hecho "se traduce en un contento, una alegría enorme", pues significa que "durante muchos años algo bueno ha tenido Puerto de Cruz". El perfil de ese visitante fiel también ha evolucionado. Lejos de viejos clichés, el turista alemán que elige Puerto de la Cruz se ha rejuvenecido, con una media de 44 años, y pertenece ya a "la segunda o tercera generación, quizás hasta la cuarta", de aquellos pioneros que llegaron hace décadas. Según Afonso, es un visitante que llega con la idea de "generar riqueza, de crear empleo y, por ende, de fomentar el comercio local". La estrategia del municipio ya no se centra en la masificación, sino en la calidad. "Cantidad tenemos afortunadamente, y hay que mantenerla", ha admitido el alcalde, pero el objetivo es atraer a un turista "que no le cuesta abrir la cartera y poder gastar 150 euros en una cena, o poder disfrutar de muchos de los servicios que han incrementado su coste en el municipio por la enorme cantidad de demanda que tiene". Esta apuesta por la calidad se materializa en una clara mejora de la infraestructura hotelera. La confianza inversora ha permitido pasar de un hotel de cinco estrellas a tres en los últimos meses, con la suma del gran hotel Taoro y el hotel Radisson Blue al ya consolidado Hotel Botánico. Para Leopoldo Afonso, esto es un síntoma inequívoco de que "Puerto de la Cruz continúa siendo un valor en alza, y con la planificación que estamos generando, cada día lo será más". De la mano de los hoteles de alta gama, la gastronomía se ha convertido en "uno de los sectores más pujantes actualmente en el municipio". El alcalde ha destacado la amplia y diversa oferta, con cocinas de todo el mundo, un auge que se ha visto coronado recientemente con la estrella Michelin otorgada al restaurante El Taller de Seve. Este reconocimiento evidencia que "la calidad del servicio se ha incrementado" y que cada vez más chefs apuestan por la ciudad. La oferta se complementa con un potente calendario de turismo deportivo y cultural, pensado para un visitante que "ya no busca un turismo festivo o de ocio", aunque también exista esa posibilidad. El modelo de éxito del Puerto de la Cruz, el municipio más pequeño de Canarias, se basa en la convivencia entre "la identidad portuense con esos más de un millón de turistas que ya recibimos actualmente al año".