El Gran Premio de Australia dará comienzo este fin de semana a la temporada número 77 de la Fórmula 1. Una edición que establecerá un antes y un después en la historia debido a la introducción de un profundo cambio en la reglamentación. Será, según los protagonistas, la mayor revisión acometida a lo largo de la historia. El Gran Circo se reinventa. Estrena una nueva generación técnica que pretende redefinir el equilibrio entre potencia, sostenibilidad y espectáculo. Motores híbridos que entregarán la potencia con una mitad combustión y la otra eléctrica, una aerodinámica revisada que se transforma en activa con alerones que se ajustan a las necesidades del monoplaza a lo largo de los circuitos, un botón de adelantamiento y defensa de la posición, la gestión de la energía, un peso y tamaño reducidos, combustible 100% sostenible... Todo ello implantado con la eterna promesa de ofrecer carreras más abiertas a precios más económicos para las escuderías y en concordancia con el respeto al medio ambiente.