Los Bomberos del Consorcio contra Incendios de Deza e Tabeirós se desplazaron esta mañana hasta el lugar de A Veiga, en la parroquia del mismo nombre de Lalín, para abrir la puerta de una vivienda, dado que el dueño no respondía a las llamadas de la mujer que visita a diario la casa para prepararle la comida. La mujer estaba acompañada por un fontanero que acudía a una reparación. Tras entrar por una ventana (la puerta tenía la llave por dentro), los bomberos encontraron al varón, de 75 años, fallecido en su cama. A la espera de la confirmación del informe del Imelga, todo apunta a que la muerte se debió a causas naturales.