Desafían a un ‘minicerebro’ cultivado en laboratorio a resolver el problema del péndulo invertido. Lo que ocurre sugiere que la inteligencia no es solo cuestión de algoritmos

Un equipo de la Universidad de California en Santa Cruz conectó organoides neuronales a un sistema virtual de control dinámico. Bajo retroalimentación adaptativa, el tejido mejoró su rendimiento, revelando que incluso redes neuronales mínimas pueden reorganizarse para optimizar tareas.