"Todo lo que pueda ir mal, irá mal". Así reza la Ley de Murphy, en la que parece haberse instalado el Elche en 2026. Desde el cambio de año, el conjunto franjiverde parece concatenar episodios negativos que le han llevado de la ilusión por una temporada apacible a la angustia de ver muy de cerca la zona de descenso a Segunda División.