La Semana Santa murciana vive un momento de revitalización gracias al creciente número de incorporaciones en sus hermandades. Un claro ejemplo es la Cofradía del Santísimo Cristo del Refugio, que este año ha sumado 20 cofrades nuevos y seis aspirantes, una cifra que su hermano mayor, Ignacio Sánchez Parra, considera fundamental. La actividad de las cofradías se extiende más allá de los días de procesión, abarcando los 365 días del año. La Cofradía del Refugio organiza su quinario del 10 al 14 de marzo, la presentación de la revista Silencio el día 13 y un oficio de tinieblas el sábado siguiente. Además, la labor social es un pilar, con campañas solidarias y vinculación con entidades como Cáritas de San Lorenzo y las Hermanitas de los Pobres. Este trabajo continuo incluye también la recuperación del patrimonio, como la restauración de la Capilla del Cristo tras el incendio sufrido en 2023. Los trabajos se han financiado con colaboraciones voluntarias de cofrades y devotos, sin necesidad de derramas o subidas de cuotas. El resurgir cofrade se apoya también en proyectos innovadores como Estampas de la Pasión, el primer álbum de cromos de la Semana Santa de Murcia. Creado por Fran Cortés, ha tenido una acogida "abrumadora", agotando una tirada inicial de 30.000 sobres y generando una comunidad de coleccionistas. El proyecto, coleccionable oficial del Cabildo Superior de Cofradías, tiene una vertiente solidaria, donando la recaudación a la obra social de las hermandades. Para el concejal y nazareno Fernando Sánchez Parra, este fenómeno demuestra que para muchos jóvenes "ser nazareno es como un acto de rebeldía". El arte también juega un papel clave en esta renovación, con artistas como Rubén Céspedes ilustrando publicaciones cofrades. A ello se suman charlas formativas, como la dedicada a la memoria histórica del estante murciano, que refuerzan la riqueza cultural de una tradición que mira al futuro.