El conflicto de Irán golpea a la cerámica pero abarata la exportación a Estados Unidos

El estallido del conflicto bélico en Irán este mes de marzo ha generado una alerta inmediata en la economía valenciana, afectando principalmente a los costes de producción y a las rutas logísticas. Sectores ya delicados pero que suponen un sostén importante, como el cerámico, se enfrentan a un escenario de incertidumbre. Según ha explicado en COPE José Vicente Morata, presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, el conflicto se localiza en una zona con clientes muy potentes para las industrias de la región. Las primeras consecuencias ya se han notado en “la subida del precio del petróleo y la subida del precio del gas”, lo que se traslada rápidamente a los mercados y provoca una pérdida de competitividad. A pesar del impacto negativo, que afecta de forma general a todos los países, Morata ha destacado la resiliencia del empresariado local: “somos capaces de darle la vuelta a los asuntos muy rápido”. De hecho, la apreciación del dólar está abriendo una nueva vía de negocio, ya que “exportar a Estados Unidos es más barato para muchos industriales”, que intentan aprovechar esta situación de competitividad para redirigir sus ventas. La situación ha paralizado las operaciones con algunos de los principales mercados de exportación de la región, como Israel, Arabia Saudita y Emiratos Árabes. Ante esta parálisis, Morata ha recomendado prudencia y tranquilidad. “Ahora no hay que tomar decisiones en caliente, porque esto empezó el sábado y esperemos a ver la evolución en estos próximos días”, ha señalado. En cuanto al Puerto de Valencia, Morata no prevé una afectación importante. Al ser un puerto global y el primero del Mediterráneo europeo en importación y exportación, podría incluso registrar algo más de tráfico, ya que los puertos de la zona en conflicto “van a estar paralizados”. Los barcos ya están adaptando sus rutas, dando la vuelta por el sur de África para garantizar el avituallamiento a Europa. Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio ha insistido en la necesidad de que las empresas valencianas trabajen en la diversificación de mercados. “Siempre vamos a insistir en esa necesidad de estar en los 5 continentes”, ha concluido, ya que tener una cartera de clientes diversificada permite desviar la producción rápidamente cuando surge un conflicto y, con ello, mantener el empleo.