El reciente ataque de Irán a Israel ha desatado una crisis sin precedentes en Oriente Medio, cuyas consecuencias van más allá de las tensiones geopolíticas. En medio del caos, cientos de personas han quedado atrapadas en aeropuertos y ciudades como Dubái, un centro neurálgico internacional ahora afectado por el cierre del espacio aéreo. Es el caso de Naila Lesán, una empresaria española residente a temporadas en el emirato, que ha compartido su testimonio en el programa “Herrera en COPE Cataluña y Andorra”, presentado por José Miguel Cruz. Lesán, fundadora de Nailalesan.ai, una empresa de automatización, se ha visto sorprendida por una escalada bélica que ha trastocado por completo su día a día. Naila Lesán describe la situación como un “shock total”. Relata cómo pasó de una vida completamente normal a un estado de alarma constante. “De repente, todos los aeropuertos están cerrados, empiezas a escuchar y ver misiles”, ha explicado. Aunque al principio la incertidumbre era máxima, poco después llegaron informaciones sobre la interceptación de la mayoría de los proyectiles, lo que aportó una calma tensa. Sin embargo, ha confesado que “lo que más asusta es no saber cómo acabará la situación”, una sensación de impotencia que define el sentir general de los extranjeros que residen allí. La noche se ha convertido en la peor pesadilla para Naila. “No estoy durmiendo prácticamente nada por las noches”, ha asegurado. Es durante la madrugada cuando la actividad bélica se intensifica. “A partir de la madrugada es cuando más se activa, escuchas explosiones y misiles”, detalla. Las detonaciones hacen que “vibren las ventanas”, manteniendo a los residentes en un “estado de alerta constante” que hace imposible conciliar el sueño. “Es muy difícil poder descansar y hacer vida normal”, ha añadido, subrayando el impacto psicológico que está teniendo el conflicto en su vida diaria. La crisis también ha trastocado por completo sus planes personales y profesionales. Lesán tenía previsto regresar a Barcelona en breve, un viaje que ahora es inviable. “Tampoco podemos volver a Barcelona porque están los aeropuertos colapsados y no dan vuelos”, ha lamentado durante su intervención. Esta situación la mantiene atrapada en Dubái indefinidamente, a la espera de que se reabran las rutas aéreas y pueda regresar a casa. La incertidumbre sobre la duración del bloqueo aéreo añade una capa más de angustia a su ya complicada situación. Una de las cosas que más ha sorprendido a Naila es el contraste entre la actitud de la población local y la de los extranjeros. “A mí me sorprende que la gente de aquí está muy tranquila”, ha comentado. Atribuye esta calma a una posible confianza en la seguridad del emirato o a que “están acostumbrados a que siempre está todo muy tranquilo, muy seguro”. En cambio, ha afirmado que “todos los extranjeros sí que estamos con bastante más miedo”, ya que no están familiarizados con una situación de este calibre y la viven con mayor angustia. A la tensión del conflicto se suma otro enemigo: la desinformación. Naila Lesán ha explicado la preocupación de su familia en España, cuyo miedo se ve amplificado por noticias falsas. “Por culpa de la inteligencia artificial también se están viralizando vídeos que realmente no existen, que no han pasado”, ha advertido. Esto provoca que sus seres queridos reciban una visión distorsionada y “mucho más exagerada” de la realidad. Lesán intenta calmarlos, pero admite la dificultad de combatir los bulos en medio de una crisis donde “es cuando más crucial es verificar las cosas reales y las no reales”.