Ocho de cada 10 niños con cáncer tuvieron demoras en acceso a salud en 2025: estudio

Los menores de edad —sujetos de especial protección en Colombia— también están llevando la peor parte de la crisis financiera del sistema de salud. Así lo revela un estudio del Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil (Oici) y CODESS, que muestra que el 80 % de los niños con cáncer en el país enfrentó barreras de acceso al sistema de salud en el último año. Le puede interesar: Denuncian barreras para diagnóstico y tratamiento de cáncer infantil en Colombia . La investigación, realizada entre junio y agosto de 2025, alerta el impacto crítico en la supervivencia de 244 pacientes, analizados bajo un contexto de las intervenciones de la superintendencia del ramo a las entidades promotoras de salud (EPS). En ese sentido, se encontró que la continuidad de los tratamientos se ha convertido en el principal desafío para la salud infantil. Según el informe técnico, el 43 % de los menores ha visto afectada la ruta de atención que debe recibir: una cifra alarmante dado que en patologías como la leucemia aguda los retrasos administrativos superiores a un mes desploman de forma drástica las probabilidades de sobrevivir. Esta situación se agrava por el colapso en la oportunidad de servicios (tiempo óptimo de atención): los tiempos de espera para especialistas alcanzan los 90 días y el suministro de medicamentos promedia los 42,5 días, con casos extremos que superan los 120 días. Por otro lado, el informe del Oici muestra que el panorama operativo está marcado por la inestabilidad administrativa. Más de la mitad de los encuestados (51,7 %) están afiliados a entidades hoy intervenidas por el Gobierno (como Nueva EPS, Famisanar y Coosalud). Ante la ruptura de la integralidad, el 25 % de los cuidadores ha debido recurrir a mecanismos legales como la tutela para exigir la garantía del derecho a la salud, mientras que un 28,6 % reporta demoras recurrentes en las autorizaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las diferencias estructurales se explican por el diagnóstico tardío, la incapacidad para realizar diagnósticos correctos, el abandono de las terapias, el bajo acceso a tratamientos y la muerte por toxicidad. A la crisis de servicios se suma también una carga económica para los hogares más pobres de Colombia. Esto se debe a que el 63,5 % de los pacientes debe desplazarse de su ciudad de residencia para recibir atención, por lo cual las familias enfrentan dificultades críticas con los traslados y un gasto promedio por familia de $727.507. Al respecto, el estudio destaca que el impacto es desproporcionado para los estratos 1 y 2, donde el costo del tratamiento puede comprometer la estabilidad financiera del núcleo familiar. Medellín, Bogotá y Cali son las ciudades que presentan más barreras de acceso, según los cuidadores encuestados. El reporte destaca casos alarmantes por ciudad: Pereira registra la mayor demora en citas con especialistas (30 %) y entrega de medicamentos (60 %), mientras que Barranquilla lidera las fallas en autorizaciones administrativas (40,9 %). Por otra parte, Cali presenta un panorama especialmente complejo, ocupando el primer o segundo lugar en cuatro de las seis dificultades más frecuentes, incluyendo la crisis de traslado para la atención (47,1 %). Sobre los resultados del informe, la presidenta de la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma, Yolima Méndez, dijo que “el cáncer se mantiene como una de las principales causas de mortalidad en la niñez, lo que hace urgente abordar las disparidades que determinan la probabilidad de supervivencia”. “Ante este escenario, es imperativo garantizar un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno, abordando las inequidades y brechas mediante un trabajo conjunto que asegure la supervivencia de los niños en Colombia”, puntualizó. Para leer más noticias sobre política, paz, salud, judicial y actualidad, visite la sección Colombia de EL COLOMBIANO.