Marlon, un gato de ocho años que llegó a Gijón el pasado mes de julio, ha movilizado a cientos de personas. Su diagnóstico, peritonitis infecciosa felina (PIF), una enfermedad viral grave, puso a su dueña, Rocío, en una encrucijada debido al elevado coste del tratamiento. La historia de Marlon y Rocío, que emigraron desde Argentina a España, es también una historia de solidaridad que ha tenido una respuesta masiva. La peritonitis infecciosa felina tiene un tratamiento conocido por su eficacia, la medicación GS-441524, pero este no es legal en España. Según explica Rocío, esto obliga a los dueños a conseguirlo por sus propios medios a través de internet, sin que un veterinario pueda recetarlo o venderlo. "Se tiene que conseguir por nuestros propios medios", afirma. El coste es el principal obstáculo: el tratamiento completo puede oscilar entre los 2.500 y los 5.000 euros. El tratamiento de Marlon requiere un mínimo de 84 días de medicación diaria. En su caso, además, ha necesitado inyectables, cuyo coste es superior al de las píldoras, con viales que pueden rondar los 40 euros. A esto se suman otros gastos, ya que el animal estuvo casi un mes hospitalizado y requiere controles periódicos con analíticas y ecografías, lo que dispara la factura final. Ante esta situación, Rocío y su pareja decidieron, "con vergüenza", abrir una campaña de crowdfunding en GoFundMe. Su objetivo inicial era modesto, ya que "con 500 euros era de gran ayuda", pero la respuesta fue abrumadora. La campaña recaudó 4.770 euros, superando todas sus expectativas, hasta el punto de que tuvieron que detenerla porque el dinero seguía llegando. El éxito de la campaña ha transformado la gratitud de Rocío en un nuevo propósito. "Como esto superó nuestras expectativas, mi idea es poder ayudar a otras personas que lleguen a necesitar medicación", explica. Ahora, dispone de medicación tanto inyectable como en píldoras y se ofrece a ayudar a quienes se encuentren en una situación de urgencia. Para ella, en estos casos, "la solidaridad de la gente que está cerca es sumamente importante". Actualmente, Marlon se encuentra bien y respondiendo favorablemente al tratamiento. Ya ha superado el día 33 de los 84 días pautados, por lo que todavía le queda más de la mitad del proceso. Rocío ha ido informando puntualmente de su evolución a través de la página de la campaña, publicando informes y facturas. El próximo control veterinario está programado para el 27 de marzo, cuando se le realizará una nueva analítica y una ecografía para evaluar la inflamación y decidir los siguientes pasos. Marlon es un gato adoptado que emigró desde Argentina junto a Rocío y su pareja. La familia llegó a España en diciembre de 2021 y, tras vivir en Valencia, se estableció en Gijón el pasado julio de 2024, poco antes de que la enfermedad del felino desencadenara esta movilización ciudadana.