La investigación del accidente de alta velocidad ocurrido en Adamuz (Córdoba), que costó la vida a 46 personas y provocó un centenar de heridos, dará este jueves un paso decisivo con la apertura de las cajas negras de los trenes Iryo y Alvia implicados. En este sentido, los investigadores confían en que la información recogida en estos equipos ayude a reconstruir las circunstancias que rodearon la tragedia, arrojando luz sobre sus causas.