El Obispado de Asidonia-Jerez ha publicado un nuevo decreto que actualiza y pone por escrito los criterios para los acompañamientos musicales y los procedimientos a seguir en caso de lluvia durante la Semana Santa. Ello y tantas otras cosas propias de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Jerez son puestas sobre la mesa en 'Carrera Oficial'. Escucha nuestro podcast cuaresmal aquí, comprobarás que, junto a ello, hay otros muchos asuntos de interés. Según ha explicado Orlando Lucena, subdelegado diocesano de Hermandades y Cofradías, esta normativa busca unificar criterios en toda la diócesis y clarificar las diferencias entre los distintos actos de culto público. Además, tenemos invitados al historiador Eugenio Vega Geán con su libro 'La Semana Santa en la literatura' y a Pedro Pérez Rodríguez, hermano mayor de las Tres Caídas en vísoperas del primer viernes de marzo que siempre provoca colas piadosas en su sede de San Lucas. La principal novedad del decreto es que, en caso de que una hermandad deba refugiarse por la lluvia, podrá realizar su traslado de vuelta en sus pasos en la mañana del Jueves Santo o del Sábado Santo. Esta medida ofrece una alternativa a la tradicional espera hasta el Domingo de Resurrección, una jornada que, según el Obispado, debe dedicarse a celebrar la Pascua y no a procesiones de carácter pasional. Lucena ha señalado que el objetivo es evitar situaciones como la "mini magna" del año pasado en el Domingo de Resurrección y facilitar el regreso de las cofradías a sus templos. "No podemos caer en que todo sea una procesión con un tachín, tachín, por mucho que nos gusta a todos", ha afirmado, al tiempo que ha defendido el uso de parihuelas en viacrucis y rosarios para acercar las imágenes al pueblo. El subdelegado también ha abordado la dificultad del trabajo diario en la Delegación de Hermandades y Cofradías, un órgano que representa al obispo ante más de 200 hermandades en toda la diócesis. Ha insistido en la necesidad de que las juntas de gobierno tengan una preparación específica superior a la de épocas pasadas, ya que "la buena voluntad no puede suplir la falta de preparación". Lucena ha descrito su labor y la de la delegada, Elena Gómez, como un servicio a la Iglesia aceptado por obediencia. "Sabéis que esto es un cargo muy complejo, hasta cierto punto desagradable, que en la vida nunca hubiéramos querido", ha confesado, subrayando que su objetivo es ayudar a las hermandades y ser un vínculo de comunicación con el obispo. Desde la delegación se busca agilizar trámites y aconsejar a las cofradías para regularizar su situación y evitar problemas.