El director técnico de la Fundación Impulsa Balears, Toni Riera, dibuja un doble escenario entre las posibles derivadas de la guerra de Irán y sus efectos sobre el turismo en las Islas. El primero, el posible papel de estas como «destino refugio» que absorba parte de la demanda que se pierda en Oriente Medio y en el Mediterráneo Oriental. Un segundo escenario, que sería incluso complementario al primero, vería como se contrarresta ese incremento de las visitas debido a un encarecimiento del transporte aéreo.