«Lo hemos vivido todo con paz». Así se expresa Andrés Caballero, sacerdote murciano de 27 años al que pilló en Tierra Santa el ataque masivo de Estados Unidos e Israel a Irán. A él y a otros compañeros: en total, nueve religiosos (siete de ellos de Murcia, uno de Almería y un fraile franciscano que les hacía de guía) y un seglar que pasaron 11 horas en autobús, del país hebreo hasta Egipto, para coger un vuelo en El Cairo hasta Madrid. Ya están en España. Ya están a salvo.