El interés de la Administración Trump de provocar un cambio de régimen en Cuba era manifiesto desde que el Comando Sur estadounidense comenzó a situar barcos en el Caribe. Las palabras de Trump el pasado viernes planteando una «toma amistosa de Cuba» aceleran la dinámica. La secuencia ha sido en realidad al revés de lo que tiempo atrás se pensaba. Se creía que para terminar con la dictadura venezolana convenía primero derribar el castrismo en La Habana, pues este sustentaba la arquitectura chavista; al final ha sido la arriesgada operación militar de EE.UU. en Caracas la que está precipitando la situación en torno a la isla, al privarla del petróleo venezolano. La secuencia seguida refuerza la imagen de Cuba como... Ver Más