El CTA señala dos errores graves en la última jornada de Liga

El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha analizado las jugadas más polémicas de la última jornada de LaLiga EA Sports, concluyendo que existieron errores claros y manifiestos en los que el VAR debió intervenir. El estamento arbitral ha puesto el foco en dos acciones de penalti no señaladas en los partidos de Mallorca y Valencia, mientras que ha respaldado la decisión arbitral, previa consulta con el VAR, de anular un gol en Cádiz. La primera acción analizada ocurrió en el estadio de Son Moix, donde un delantero del equipo local fue derribado dentro del área por un defensor de la Real Sociedad. El análisis técnico revela que el defensor sujetó de la cintura al atacante "de forma ostensible y continuada, primero con un brazo y luego con ambos", impidiéndole continuar con la jugada. A pesar de la claridad de la acción, el árbitro de campo no sancionó nada y el VAR mantuvo la decisión. Según el criterio del CTA, se trata de "un agarrón claro, punible, donde el balón estaba a plena disposición del delantero", que además evita una ocasión manifiesta de gol (DOGSO). Por tanto, el comité considera que "debió señalarse penalti, más la expulsión, y el VAR debió intervenir por error claro, obvio y manifiesto". El estadio de Mestalla fue el escenario de la segunda gran polémica. Durante el encuentro entre el Valencia y Osasuna, un defensor del equipo visitante interceptó un pase lateral con la mano tras lanzarse al suelo. Ni el árbitro ni el VAR consideraron la acción como punible, una decisión que el CTA ha corregido. El comité explica que, si bien se trata de una mano en apoyo, el brazo del defensor ocupa un espacio de forma antinatural. El CTA considera que "aunque el jugador en su caída se apoya con la mano, este mantiene su brazo extendido, separado del cuerpo, excesivamente abierto, y ocupando un espacio de forma antinatural interceptando el balón". La conclusión es que la mano es punible, "se debió señalar penalti" y el VAR debería haber intervenido. En el Nuevo Mirandilla, la tecnología sí fue decisiva y, según el CTA, se usó correctamente para invalidar un gol del Cádiz. La jugada comenzó con un centro lateral que un delantero remató tras un choque con el portero rival. El balón golpeó en el poste y el mismo atacante marcó en el rechace. Inicialmente, el asistente anuló la jugada por un fuera de juego que el VAR descartó. Sin embargo, en el mismo chequeo, el VAR advirtió al árbitro principal de una posible falta al portero, quien tras revisar la acción en el monitor OFR, anuló el gol. El CTA respalda la intervención y la decisión final, ya que "el portero queda eliminado de la jugada por ese empujón imprudente, por lo que el gol está bien anulado".