La gente se muere o se nos muere, según toque. En consecuencia, Fernando Ónega se me ha muerto. No tanto por tener contacto directo con un periodista de voz baja y alto pensamiento, sino por influencia. Y es que es difícil sustraerse al legado de quien puso letra a las más brillantes piezas sonoras de … Continuar leyendo "Alfa y Ónega"