A pesar de no ser festivo en la localidad, algunas personas se desplazaron este martes a mediodía hasta la ermita de San Gregorio para celebrar el día de los patronos del municipio: San Emeterio y San Celedonio, una jornada que discurrió a orillas del río Ebro. A las 13.00 horas, y tras el intenso repicar de la campana que volvió a lucir en lo alto del edificio, tuvo lugar la eucaristía que estuvo amenizada por el grupo de auroros y auroras.