La ITV no avisa. Simplemente llega el día, pasa el plazo… y, si te descuidas, sigues conduciendo como si nada. Hasta que ocurre algo. Un frenazo, un pequeño golpe en un semáforo, un susto en carretera. Y entonces aparece la pregunta que muchos conductores se hacen tarde: ¿mi seguro de coche sigue cubriéndome si llevo la ITV caducada?