En una decisión sin precedentes, Donald Trump anunció la ruptura total de relaciones comerciales con España. El detonante: la negativa de Pedro Sánchez a ceder bases militares para la ofensiva contra Irán y el incumplimiento del gasto en defensa exigido por la OTAN. Con el respaldo del canciller alemán Friedrich Merz, Washington aísla a Madrid, dejando en el aire el futuro de las exportaciones españolas hacia EEUU.