Minguella: "Pierdes, pero te quedas contento del esfuerzo de los jugadores"

Josep María Minguella, comentarista de Tiempo de Juego, ha analizado la eliminación del FC Barcelona frente al Atlético de Madrid en las semifinales de la Copa del Rey. A pesar de que el 4-0 de la ida era una losa casi insalvable, Minguella destaca el sentir general del aficionado culé tras el 3-0 de la vuelta. Para el comentarista, la clave es que el equipo cayó con honor: "pierdes, pero te quedas contento del esfuerzo de los jugadores". El Barça salió al Spotify Camp Nou con una actitud arrolladora en busca de una remontada histórica. Apenas en el primer minuto, Fermín López estrelló un balón en el larguero, dando el primer aviso serio al conjunto rojiblanco. El equipo azulgrana, jaleado por su afición, dominó la posesión con un 90% en los primeros compases, embotellando a un Atlético que se vio totalmente superado e intentaba rebajar las revoluciones del encuentro. La insistencia local encontró su premio a la media hora de juego. En el minuto 30, Marc Bernal aprovechó una segunda jugada tras un córner para marcar el primer gol y avivar la esperanza culé. Justo antes del descanso, en el tiempo añadido, Pubill cometió un penalti sobre Pedri que Raphinha se encargó de transformar en el 2-0. Sin embargo, la mala noticia fue la lesión de Jules Koundé en el minuto 10, que tuvo que ser sustituido por Alejandro Balde. Minguella subraya que la afición supo reconocer la entrega del equipo, especialmente de los más jóvenes. Según el comentarista, la gente quedó contenta "por el espíritu, por la lucha" y, sobre todo, por la actuación de "estos jugadores, llámale Pedro y llámale Bernal". Este sentimiento explica que los aficionados se quedaran a animar al equipo tras el pitido final, a pesar de la eliminación. "Muy poca gente tenía la esperanza de pasar la eliminatoria, la mayoría pensaba que era imposible", aseguró Minguella. Tras el descanso, el guion no cambió. El Barça siguió asediando la portería de Musso, quien se convirtió en una de las figuras visitantes. La mala fortuna con las lesiones continuó, y Alejandro Balde, que había sustituido a Koundé, se retiró llorando en el minuto 69. A pesar del contratiempo, el equipo no bajó los brazos y en el minuto 72, de nuevo Marc Bernal, marcó el 3-0 de cabeza tras un centro de Cancelo, colocando al equipo a un solo tanto de la prórroga. Los últimos minutos fueron un monólogo del Barcelona. Con un Camp Nou entregado, el equipo lo intentó de todas las formas posibles, llegando a forzar hasta 14 saques de esquina por ninguno del Atlético. Ocasiones como un disparo de Gerard Martín que se fue por poco o las constantes internadas de un incisivo Lamine Yamal mantuvieron la tensión hasta el final. Sin embargo, el cuarto gol no llegó y el Atlético de Madrid certificó su pase a la final de la Copa del Rey.