La Virgen del Rosario preside el altar mayor de San Marcos por las obras en San Julián

La hermandad del Rosario de San Julián regresó el jueves por la noche a la que fuera su sede canónica desde su fundación y durante siglos, la parroquia de San Marcos. Lo hizo, eso sí, de forma temporal debido al cierre urgente de su actual sede por las obras que se prolongarán unos ocho meses. En ese marco, la imagen de la Virgen del Rosario se encuentra desde este lunes recibiendo culto en el retablo mayor del templo, donde permanecerá en el altar instalado por su corporación durante el tiempo que duren las obras que ahora comienzan en San Julián. La imagen letífica de la collación fue recibida el jueves por la noche por la hermandad de los Servitas , que la pasada semana se encontraba allí celebrando sus cultos cuaresmales, y el grupo parroquial de devotos del Cristo del Perdón. La hermandad ha informado de que en los próximos días se comunicarán las nuevas fechas y horarios de las misas de hermandad. El incendio provocado en San Marcos en el estallido de la Guerra Civil en 1936 provocó la destrucción de la Virgen del Rosario y de la mayoría de sus enseres, abandonando la que había sido su única sede hasta la fecha. Tras reinventarse y pasar por varias sedes, la hermandad se estableció de forma definitiva en San Julián en 1946 . Las obras de 1974 en el citado templo provocaron que su salida procesional se efectuase desde el monasterio de Santa Paula, mientras que en el periodo de cierre de los años noventa, la hermandad se trasladó a San Hermenegildo, saliendo en procesión desde la capilla de los Servitas.