David Alandete, corresponsal en Washington: "Nunca han visto a Trump estallar de esa forma con un aliado de la OTAN. Está investigando cómo darle a España un castigo arancelario y restricciones de visado"

La relación bilateral entre España y Estados Unidos atraviesa su momento más crítico desde su restablecimiento, según ha informado el corresponsal de COPE y TRECE en Washington, David Alandete, en el programa 'El Cascabel'. El presidente Donald Trump ha estallado contra el Gobierno de Pedro Sánchez, abriendo la puerta a un castigo comercial y a restricciones de visado que marcan un punto de inflexión. La tensión ha llegado a tal punto que en la Casa Blanca definen la situación como el peor momento de la relación bilateral desde que se retomaron los lazos diplomáticos. El conflicto se ha ido gestando a lo largo del último año, pero dos factores principales han provocado la ira del presidente estadounidense. El primero es la negativa de España a comprometerse con el aumento del gasto en Defensa que exige la OTAN. España es el único país de la Alianza que no ha suscrito el compromiso de inversión, una decisión que ha sido criticada por todos los líderes aliados que han visitado la Casa Blanca, incluido el canciller alemán, Friedrich Merz. El segundo y más grave detonante ha sido la negativa española a permitir el uso de las bases de Rota y Morón durante la reciente crisis con Irán. Según fuentes de la Casa Blanca como Jared Kushner, yerno de Trump, esta decisión obligó al Pentágono a mover aviones cisterna en pleno conflicto, lo que ha incendiado a Trump. En sus declaraciones, el mandatario ha evitado nombrar a Sánchez, pero ha sido contundente al afirmar que "tenemos unos líderes terribles", distinguiéndolos del pueblo español. Aunque la primera reacción de Trump fue proponer la expulsión de España de la OTAN, una medida inviable al no existir un mecanismo para ello, la Administración estadounidense explora ahora otras vías de castigo. Un embargo comercial completo queda descartado por la pertenencia de España a la Unión Europea, pero se están investigando otras penalizaciones. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, está estudiando sectores españoles a los que se podrían aplicar aranceles específicos. Además, se contempla restringir ventas clave, como las de gas natural licuado, del que España es uno de los principales clientes. La penalización más llamativa que se está considerando es la restricción de visados a miembros del Gobierno, siguiendo el precedente aplicado a tres ministros de Chile. Fuentes consultadas por Alandete han admitido que esta vía se está explorando, lo que situaría a España en una posición similar a la de un "estado adversario". La postura de España no encuentra respaldo entre sus socios de la OTAN. Tras la comparecencia conjunta, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha manifestado a los periodistas su apoyo "100%" a Trump. Merz considera que Sánchez "se ha saltado a la torera unos compromisos" y ha afirmado de manera tajante que el presidente español "está tremendamente equivocado". Este respaldo unánime de los aliados a las críticas de Trump evidencia el aislamiento de la postura española en materia de defensa común. La dureza de las palabras del presidente estadounidense, sumada al apoyo explícito de líderes europeos clave, sitúa las relaciones entre España y Estados Unidos en un territorio de una hostilidad desconocida en la historia reciente, según han relatado los periodistas presentes en la Casa Blanca, que aseguran que "nunca han visto al presidente estallar de esa forma con un aliado de la OTAN".