La siesta en el sureste español

Ilma. Sra. Dña. Nuria Ruiz Tobarra , juez instructor del caso de la dana del 29-X-2024. Sobre el expediente que se instruye, creo que no procede buscar culpables, porque la única culpable fue la dana y lo que sí hay son infinitos responsables a lo largo de varios siglos por sus decisiones en municipios, comunidades y entidades como las hidrográficas y el propio Estado que en el fatídico día tenía constituido el comité de emergencias por varios ministros y no valoraron las noticias en su verdadera dimensión . Porque no le llovió a Valencia, le llovió a España afectando a tres comunidades y solo se salva la Universidad de Valencia que con 24 horas de anticipación atendió a las previsiones meteorológicas suspendiendo las clases. Lo que corresponde ahora es restituir el estado de las víctimas a su situación anterior, e incluso mejor que antes de la riada, creando polígonos nuevos y restituyendo todos los enseres y útiles que tenían los damnificados. Es labor no de años sino de quinquenios y hasta décadas en la que se ha de trabajar en esta zona -participando, a ser posible, el Estudio Perretta Arquitectura, que conoce palmo a palmo todo el sureste español desde Castellón hasta Almería- de la que no se puede olvidar que se encuentra también incluida Murcia a la que se le adeudan infraestructuras múltiples, un AVE directo Madrid-Cartagena, y además el mar Menor en el que hay que implicar a Europa . Es imperioso sacar de donde se encuentren los 27 expedientes de obras aprobados para la zona de Valencia, que el Ministerio de Transición Ecológica en connivencia con el de Obras Públicas no han ejecutado durante los últimos siete años, desde que el Estado español cambió de ideología con la moción de censura aprobada el 1 junio del 2018. Se sugería en los proyectos, entre otras cosas, el recrecimiento de pantanos y presas para habilitarlas con mayor capacidad de retención de agua. Se pedía el encauzamiento, en varios tramos, del río Magro. Se proyectaban diversificaciones, desvíos de cañada y barrancos además de conexiones a otros cauces de las posibles riadas que se produjeran en el futuro. El expediente que se instruye parece centrarse solo en las horas de la tarde de la dana , unas horas que coinciden en una sobremesa del presidente de la Comunidad de Valencia y una periodista. En 'La dura siesta del sureste español', con temperaturas de 40 grados que originan sopor, letargo y somnolencia, llegándose, en algún caso, hasta el aturdimiento más profundo que puede sublimarse hasta convertirse en minutos dedicados a la continuidad de la especie. Como puede comprenderse, la siesta, es en sí lo más respetado e inconfesable de los actos del ser humano que debe incluirse entre los derechos principales de las personas. Cabe preguntarse: ¿Cuántas muertes podrían haberse evitado si en los siete años precedentes se hubieran realizado algunas de las infraestructuras que demandaban los 27 proyectos archivados , con el pretexto de que no eran rentables? Seguro que las vidas perdidas habrían sido muchísimas menos porque las infraestructuras no producen rentabilidad, pero sí evitan víctimas. Ahora ya ha llegado el momento de ponerse a trabajar, para después de evaluar aproximadamente lo que necesitará Valencia de aquí a 15 o 20 años, formando primero una sociedad gestora sin ánimo de lucro que administre técnicamente tanto los flujos de capital necesario, como las técnicas que la magna obra precisa. y apoyándose en una reglamentación creada por colegiados valencianos de economistas y abogados u otras especialidades de ingeniería o arquitectura. Porque es evidente que le llovió a España y la solución saldrá en cualquier caso de las aportaciones de todos los españoles. Todo ello tutelado por la Universidad de Valencia y, si procede, con la colaboración del Estudio Perretta Arquitectura . Pero los flujos de capitales durante los periodos que se legislen deben ser fijos y continuados para que las obras no se interrumpan, gobierne quien gobierne . Es evidente que hay que efectuar muchos expedientes de expropiaciones para hacer nuevos núcleos de población en lugares no inundables , acompañados de servicios para sanidad, educación y hasta deportivos o de otra índole; unidos por vías rápidas de comunicación tanto de carreteras como de ferrocarriles. El futuro ha de ser de unidad, actividad, trabajo y entrega a todos los niveles dentro de los presupuestos del Estado, con lo que participaría toda la sociedad española como ideario claro de solidaridad y justicia social , originando una nueva red de tejido empresarial, industrial y comercial armonioso.