Estamos a dos soplos de convertir el centro de la ciudad en una postal de tránsito, alcalde, sin vecinos ya, pero con mucho trajín de turistas. El sábado mismo daba ABC un reportaje donde hablan los últimos vecinos de la Puerta del Sol , que son cuatro supervivientes de un barrio que es más bien un barrio extranjero. Sería deseable la convivencia entre turistas y vecinos, pero ya no nos van quedando vecinos. Hemos cedido la acera a la maleta con ruedas, y el rellano lo hemos dado a la contraseña de un piso que cambia de inquilino cada dos noches. El que viene trae curiosidad y deja consumo, y eso tiene su música. Pero la melodía larga la sostienen... Ver Más