PP y Vox han tumbado en el Parlament balear dos propuestas que pretendían frenar la especulación y favorecer el acceso a la vivienda para la población local. Una de ellas consistía en limitar, de forma temporal y en municipios tensionados, la compra de vivienda por parte de no residentes, grandes propietarios y personas jurídicas. La otra iniciativa estaba orientada a endurecer la fiscalidad sobre las operaciones inmobiliarias de lujo y sobre quienes acumulan múltiples propiedades.