En el andamio del Juicio Final para ver lo que Miguel Ángel pintó solo para sí mismo

El Vaticano ha permitido a algunos periodistas subir a los andamios de la Capilla Sixtina para poder comprobar en primera persona cómo avanza la «limpieza general» del imponente Juicio Final de Miguel Ángel. Han pasado 32 años desde la famosa restauración de 1994, y en este tiempo se ha formado un velo blanco que cubre los colores del fresco. A veinte metros del suelo y a diez centímetros de la pared, la perspectiva de esta obra maravillosa es completamente diferente y artísticamente conmovedora. « Miguel Ángel la pintó para sí mismo porque hizo muchos detalles que solo vio él, que no pueden verse si no te acercas unos centímetros», confirma a ABC Gian Domenico Spinola, vicedirector de los Museos Vaticanos.... Ver Más