Faltó un suspiro para que su ingenio le condenase. Corría 1799 cuando Francisco de Goya , un tipo influyente como pintor de cámara que era, publicó ‘Los Caprichos’. Aquellos 80 grabados fueron un renglón torcido en su carrera, pues cargaban contra los excesos de la sociedad de la época… y entre ellos, contra los del clero. El resultado fue el esperado: el inicio de un proceso por parte del Tribunal de la Santa Inquisición que el escritor Luis Zueco ha novelado en ‘ El juicio ’ (Ediciones B). Una obra que, a pesar de contar con una pátina de ficción, se erige sobre una concienzuda investigación histórica. «Sabemos con certeza que existió un proceso. Se conserva un expediente inquisitorial fechado... Ver Más