La Xunta pidió ayer al BNG que «deje tramitar» el estudio de las alegaciones presentadas a la petición de autorizaciones administrativas para construir la planta de betunes en el Puerto de Vilagarcía. Fue durante una comisión parlamentaria en la que los nacionalistas solicitaron que se le retire la consideración de Proyecto de Interés Autonómico (PIA) y se obligue a la empresa a buscar otra ubicación, en un puerto exterior, porque la «ría de Arousa no se puede permitir ni una sola amenaza más y este es un material potencialmente peligroso», expuso la diputada Montse Prado.