Es sin duda el momento más complicado desde que se instaló en Doha (Qatar), pero lo vive con bastante aplomo. De momento, no tiene ninguna intención de salir del país pese a la escalada del conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán y que ha salpicado a toda la región. “No, la verdad es que seguiré aquí”, admite. Noemí Silvestre es decoradora de interiores, de Xàbia (Marina Alta), y se instaló en el pequeño emirato del Golfo Pérsico hace cuatro años. Desde que empezaron los ataques de respuesta de Irán, “estamos como confinados en nuestras casas”. “Puedes salir, por supuesto, pero bajo tu responsabilidad”, aclara. Preocupada, sí, pero con la seguridad, transmite, de sentirse en “un país seguro”, incluso en estas circunstancias. “Todos, o el 99% de los misiles que han enviado han sido interceptados, según nos informó Qatar News, y si alguno ha llegado a caer ha sido fuera del núcleo urbano”, comenta Noemí desde Doha. Subraya que, de hecho, “que se sepa, no se ha registrado ninguna baja humana”.