Al son de la canción que compuso también en otro siglo José María Galiana (la de «estamos en abril y es primavera / y en la calle se escuchan voces de fiesta», aunque estábamos en febrero, de ahí parte de la magia) hacía su aparición en la plaza Belluga, desde la colindante de los Apóstoles, un imponente carruaje llegado de otro siglo. «He cruzado océanos de tiempo para encontrarte», dijo Gary Oldman a Winona Ryder en la película ‘Drácula de Bram Stoker’. No era un espejismo lo que veían paisanos y turistas delante de la Catedral. Hay cosas que son ciertas, no importa si las crees o no. El fenómeno tenía lugar el viernes, al mediodía, y se repetirá el sábado.