Cada 8 de marzo, las calles se tiñen de morado no solo para celebrar, sino para recordar que la igualdad sigue siendo una asignatura pendiente. Pero este 2026 no es un año cualquiera. Volvemos a la convocatoria del Día Internacional de la Mujer Trabajadora con la certeza de que el feminismo ha dejado de ser una opción para convertirse en la única herramienta viable de supervivencia colectiva.