La desidia política tiene muchas caras, pero pocas tan reveladoras como la que hoy exhiben las 38 organizaciones que competirán en las elecciones generales del 12 de abril. Un informe de El Comercio reveló que, a menos de cinco semanas de los comicios generales, ningún partido ha acreditado aún a sus personeros de mesa ni de centros de votación ante los Jurados Electorales Especiales. Este vacío organizacional pone en evidencia las prioridades de nuestras organizaciones políticas: parecen más enfocadas en el espectáculo de la campaña que en garantizar la transparencia del proceso electoral.