Ourense lidera un proyecto europeo para mejorar la teleasistencia y la resiliencia climática de las aldeas vulnerables

La situación vivida en la vaga de incendios del último verano, en la que diversas aldeas de concellos como Monterrei, A Rúa o Carballeda de Avia tuvieron que ser confinados o evacuados, expuso la compleja realidad que vive la provincia. Un territorio marcado por la ancianidad, la despoblación y los núcleos dispersos, en el que al riesgo de soledad, discapacidad o exclusión digital se le suma la exposición a riesgos naturales. Pero estas aldeas presentan otra cara de la moneda: la de comunidades sabias y longevas, que durante siglos han sabido valerse por sí mismas y conocen el paraje natural que les rodea como la palma de su mano. ¿Qué pasaría entonces si fueran estos mismos vecinos quienes decidieran cómo y cuándo les ayudarían de mejor forma las últimas tecnologías en asistencia y cuidados? Es en base a este pretexto que el campus de Ourense lidera una iniciativa pionera, en el que cuenta con hasta 20 socios internacionales de Francia, Portugal o Irlanda.