Me ha costado adentrarme en el mundo del arte. En ocasiones, lo siento un poco cerrado en su propia burbuja, a la que sólo se puede acceder a través de amigos y conocidos. Si bien los artistas malagueños exponen sus creaciones a puertas abiertas, el ruido de la publicidad llega sólo si ya estás dentro. Ya sea a través de redes sociales, en las que tienes que conocer a los usuarios para poder encontrarlos, o por el boca en boca es necesaria la previa interacción con estos ‘mundillos’.