La amenaza de Trump a España deriva en un efecto rebote, el repliegue europeo y la condena a sus ataques

La respuesta europea al ataque sobre Irán, iniciado por Donald Trump y Benjamin Netanyahu ha sido desde el sábado un alineamiento total con los dos líderes, con países como Alemania, Francia o Reino Unido llegando a ofrecerse a ir a la guerra de la mano con Estados Unidos. Sin embargo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha erigido como la nota discordante que, desde el principio, ha roto este contexto y ha provocado la ira del mandatario estadounidense. Trump amenazó este martes a España con un bloqueo comercial por negarle utilizar las bases de Morón y Rota, que opera Estados Unidos en Sevilla y Cádiz respectivamente, para lanzar ataques. Una reacción que ha tenido un efecto inesperado. Mientras en España la oposición aplaude a Trump, augura el aislamiento de España y critica al Gobierno, el paso al frente de Sánchez, que desde el sábado equipara la condena al régimen iraní con la constatación de que el ataque de Estados Unidos e Israel vulnera el derecho internacional, marca ahora el camino para el resto de Europa. Los países que apoyaron el comunicado de Bruselas, que no mencionaba en ningún momento los ataques, e incluso los que levantaron la mano ante la llamada de Trump, están ahora condenando la 'Operación Furia Épica' ante las amenazas del republicano a un socio europeo. Más allá de que Trump no puede tomar represalias comerciales contra España -nuestro país forma parte de la Unión Europea, un bloque comercial conjunto-, Europa empieza a ganar la autoridad que el mundo ha echado en falta desde el sábado. En Bruselas, el Ejecutivo comunitario ha cerrado filas en torno a España, y en el caso de los tres países que firmaron un comunicado aparte de los 27 -Alemania, Francia y Reino Unido- abriendo la puerta a intervenir, empiezan ahora a cambiar el discurso, sin mencionar explícitamente a nuestro país. Macron condena el ataque de Estados Unidos Es el caso de Emmanuel Macron, que desde el sábado intenta que Europa se enrole en el barco belicista de Trump. El presidente francés anunció que va a aumentar su arsenal nuclear para aumentar el paraguas europeo, y ha enviado su mayor portaaviones al Mediterráneo tras el ataque iraní a Chipre. En el mismo comunicado en el que anunció esto último, este martes, Macron tomó un giro de discurso llamativo. El mandatario galo siguió siendo el eco de Trump, y atribuyó a Teherán la responsabilidad de la escalada bélica en Oriente Próximo, por negarse a informar sobre su programa nuclear y financiar milicias en la región: "La historia nunca llora a los verdugos de sus pueblos. No se echará de menos a ninguno", dijo sobre el asesinado ayatolá Ali Jamenei. Sin embargo, por primera vez, condenó los bombardeos de Estados Unidos e Israel por llevarse a cabo "al margen del derecho internacional". El jefe del Elíseo llamó también al "cese de los ataques lo antes posible" y a retomar las negociaciones, que Trump y Netanyahu rompieron el sábado. Bruselas vira con Trump...