La Posada del Caballo Andaluz: un restaurante ubicado en una antigua casa del siglo XV muy cerca de las Caballerizas Reales

A escasos pasos de las Caballerizas Reales, en pleno barrio de San Basilio, se alza una casa del siglo XV reconvertida en espacio gastronómico. Allí se encuentra La Posada del Caballo Andaluz, un restaurante que combina arquitectura histórica y cocina cordobesa tradicional bajo el sello del Grupo Rosales. Ubicada en la calle San Basilio, la posada mantiene la esencia de las antiguas casas del casco histórico, con muros encalados, rincones con mucho encanto e historia y una atmósfera que conecta directamente con el pasado ecuestre y monumental de la zona. El edificio que hoy alberga el restaurante tiene sus orígenes en el siglo XV. A lo largo de los siglos ha tenido distintos usos, hasta integrarse en el proyecto gastronómico actual. El nombres está escogido en honor al caballo andaluz y a la tradición ecuestre que forman parte del ADN del entorno. Una zona marcada por la cercanía a las Caballerizas Reales y por el carácter señorial del barrio. El Grupo Rosales, con amplia trayectoria en la hostelería cordobesa, ha apostado por conservar el espíritu del inmueble, respetando su arquitectura y dotándolo de un ambiente acogedor que mezcla patrimonio y restauración. La propuesta gastronómica se apoya en el recetario tradicional andaluz, con especial protagonismo de los platos más reconocibles de Córdoba. En los entrantes fríos destacan clásicos como el salmorejo cordobés , la mazamorra o el surtido de embutidos ibéricos. Entre las opciones calientes, no faltan b erenjenas fritas con miel de caña, alcachofas al Moriles o el pisto cordobés con huevo frit o. La carta continúa con una selección de pescados donde el bacalao tiene presencia en distintas versiones, junto a calamares fritos, boquerones o bonito encebollado. En carnes, el flamenquín cordobés comparte protagonismo con el rabo de toro a la antigua , el solomillo al whisky o el abanico ibérico a la plancha. Platos contundentes y reconocibles, pensados tanto para el visitante que busca sabores locales como para el público cordobés que valora la cocina de siempre. El apartado dulce mantiene la misma línea clásica: pastel cordobés, leche frita, torrijas con miel y helado o naranjas mozárabes. Propuestas que conectan con la herencia repostera de la ciudad y que encajan especialmente bien en un entorno con tanta carga histórica. Además, el restaurante cuenta con opciones sin gluten , ampliando la experiencia a distintos perfiles de comensales. Con La Posada del Caballo Andaluz, el Grupo Rosales refuerza su presencia en uno de los barrios más emblemáticos de Córdoba. San Basilio, conocido por sus patios y su tradición popular, se ha convertido también en un enclave gastronómico donde conviven propuestas que miran al pasado sin renunciar a las tendencias gastronómicas actuales. Comer en una casa del siglo XV, a unos metros de uno de los espacios más simbólicos del patrimonio cordobés, añade un componente experiencial que va más allá del plato.